jueves, 29 de mayo de 2008

Verano en casa

Sonaban las chicharras, el sol proyectaba la sombra de los árboles, un pájaro silbador se oía al final de la cuadra, algunas personas desfilaban intermitentemente, en la esquina las vecinas charlando debajo del ficus. Una abuela que despide a su hijo y a su nieto. En el cielo las nubes flotan como flotan los pensamientos en mi mente. La perra sentada a mi lado espera a mi madre que ha salido a comprar y al verla llegar corre a su encuentro.
Este paisaje de domingo de verano en el barrio que tantas veces viví, quizá sea el último, al menos como habitante de esta casa.
Y de a ratos se produce un oasis, y el silencio del mediodia me invade, y me llena el alma. Ya la gente se esfumó, solo quedan algunos autos que van hacia algun lado, quien sabe adonde, quien sabe a que.

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